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nadie barniza sino quiere ocultar algo

Los analistas y los psicópatas son incompatibles

¿Por qué será?

Hablé con Mabel, que el otro día me dejó un mensaje lleno de odio y resentimiento, diciéndome que durante la última semana no me había hablado ni leído, porque con ese calor, me odiaba (textual) y que seguro yo era la única que lo estaba disfrutando. (Está loca, lo sé, yo qué tengo que ver con el tiempo, todos sabemos que el que lo dirige es el ex de la Cautiva, que fue monja durante ocho años, pero bueno se la agarró conmigo)

Con unos cuantos grados menos, estaba mucho más relajada y me contó que la invasión de Adolfo la tiene re podrida, y que decidió volver a su antigua psicoanalista, para ver por qué mierda y cómo mierda llegó a esta situación, cuando ella creía tener las cosas tan claras. Y de paso resolverlo, es decir, sacarse al parásito de encima. O por lo menos del barco.

El hecho lo desencadenó Adolfo, por supuesto. Que le controla los horarios, le rompe las pelotas, y el otro día se rayó mal en el cumpleaños de una amiga de Mabel, porque ella le daba más bola a su amiga que a él. Y para llamar la atención le hizo una escena de celos y se fue. Sí, con todo eso se terminó de dar cuenta de que el tipo es flor de pelotudo.

Por eso después de varios años retornó a lo de la señorita Freud (que no tiene ningún parentesco con mi analista), y la señorita le dijo: mire Mabel, ese hombre es un psicópata y tiene que dejarlo. ¿Por qué se tratarán de usted?

Por lo tanto caímos en la conclusión que estos analistas nunca opinan o nos dicen lo que tenemos que hacer, al menos que una se cruce con un psicópata.

Así tan fácil, como si hubiese tanto para elegir. Pero qué insensibles.

Fe de erratas

Ayer fuimos al cine con la Negra y vimos 21 gramos. La peli espectacular. Pero cuando apareció Benicio del Toro casi me muero. Gordo, viejo, todo tatuado, repitiendo Jesús, Jesús. Un horror. Lo primero que me dijo la Negra después de qué buena película, fue Lola, arreglá lo de tu blog, donde decís que este es el prototipo de tu hombre ideal porque van a creer que estas loca. Pensé lo mismo.

Los lunes, analista

Aunque sigue lloviendo me calcé los anteojos de sol con el todo el orgullo, como si fueran un símbolo de triunfo del mal sobre el bien, y me fui para lo de Mr. Freud con el divismo de una artista italiana de los años 60.

Llegué tarde a propósito y me los dejé puestos. Le pregunté si le gustaban, me dijo que si. Me los quité y le empecé a contar como habían llegado a mí.

Cuando le iba contando los detalles de la comida, Mr. Freud sonríe. Le pregunto re paranoica ¿qué, no me digas que ya sabes como termina? Y pensé para mí lo único que falta es que otra de sus pacientes también haya caído en las redes del Gallego de Recoleta. Y entonces sí, ya era para gritar: ¡vieja poné los fideos que estamos todos!

Por suerte dijo, no. Seguí contando.

Cuando terminé, le pregunté ¿te imaginabas este final? No, para nada, respondió. (Yo respiré aliviada, porque un poquito paranoica seguía) Y sentenció, ese tipo es un psicópata. Bueno dije yo, al fin calificás a alguien, seamos prácticos, ¿cómo hago para seducir a un psicópata? Por primera vez en cuatro años me dijo lo que tenía que hacer: ni se te ocurra buscarlo. Los psicópatas no tienen cura. No es un problema de neurosis.

- ¡Pero como puede ser, cada vez que te pregunto, por una de esas extrañas conductas masculinas de mis novietes que turno que no entiendo, vos me decís: “no sé no lo conozco. Yo te analizo a vos”. Y ahora por un detalle menor, como que el pibe se haya ido sin pagar, aseveras que se trata de un psicópata y que no tiene cura. Si al Gallego tampoco lo conocés!

Pues nada, me dio una lección sobre psicopatía, y se mantuvo en sus trece.

- ¿Pero porque se fue así, si yo me di cuenta que el tipo estaba re caliente?
- Por eso, porque es un psicópata.

Le dejé el cuento que me había dado la Emperatriz (que también se analiza con él), le dije que estaba lleno de coincidencias con lo que me había pasado y nos despedimos hasta la próxima sesión.

No sé si le voy a dar bola.

La Conversación con Autora

Fue un desastre. Yo tan fascinada con la historia pensé que ella se iba a enganchar en toda esta cadena de casualidades. Y que nuestra conversación se iba a convertir en una serie de onomatopeyas, exclamaciones y carcajadas intercaladas, circunstancialmente por alguna frase tipo ¿a vos también? Y nos íbamos a cagar de risa juntas.

Nada más lejos. Será que la desubicada soy yo que no sé de qué me río. Pero prefiero ser desubicada. Autora todavía lo llora, y eso que la historia le pasó hace años. Con una voz de tono melodramático que acompaña muy bien sus relatos, no voy a exagerar que casi logra deprimirme. Pero de lo único que me dieron ganas fue de terminar la conversación lo antes posible. Ya sabía lo más importante la historia era real.

No entiendo, si yo hubiese escrito un libro, con una historia verídica y un día alguien se toma el trabajo de localizarme para contarme que vivió el mismo enredo estaría encantada. Pero esta mujer no.

No dejaba de repetir “para mí fue devastador”. Sí le digo, pero escribiste que la pasaste muy bien... Y ella no escuchaba nada y seguía repitiendo “para mi fue devastador”. Me cansó. Le puse fin al embolante y reiterativo monologo. Ella se despidió diciéndome que si la necesitaba la volviera a llamar. Como si la necesitara para llorar. Ni en pedo.

Ya que andaba por la guía telefónica, me puse a buscar el apellido del Gallego por Berazategui. Y hablé con la madre. Que no tiene la más puta idea del hijo. Bué, con madres así, pasan las cosas que pasan reflexioné. Y me fui a dormir.

Qué lo parió

No pensaba hablar de él. Como se lo confié a Turista para no agrandarlo... Pero bueno soy vanidosa y me debo a mí publico. Que en este momento deben llegar a tres. Y después de estos mails, en realidad después de su último mail, no puedo más que publicarlos:

Así que ahí van:

Guillermo:
Ver y corregir
De nuevo en Buenos Aires
19/01 - Segundo párrafo "mobilice"
Gracias por tu tiempo de hoy
un beso, Guillermo

Lola
Gracias, pero no puedo entrar a mi propio blog... que horror.

Y por favor no me des las gracias por el tiempo de hoy porque suena peor que una falta de ortografía. En todo caso gracias por haberte acordado de mi después de tanto tiempo.
Te quiero mucho
Lola

Lola (again)
ahhh, olvide el acento en mí, perdón

Guillermo
Querida Lola:

No necesito recordar lo que nunca dejó de estar presente.
La felicidad a lo largo de la carrera, la constituyen esos pequeños pañuelos que se agitan a nuestro paso cada tanto.
Cuando logramos identificar uno de ellos, la mano que lo agita y la sonrisa que oculta, encontramos algunos de los pocos motivos que justifican todo el recorrido.
Tu sonrisa no cambia, tus manos huelen como siempre, tu presencia no se desvanece.
La leona con melena sonríe dulcemente y extiende sus dominios del pasado hacia el futuro.
Un beso en el presente,
Guillermo

Pregunta para Turista, (en cualquier momento te cambio por mi analista) vos que sos poeta ¿esto es como decirme que después de diez años sigo tan divina como siempre, no?

Los hombres son tan difíciles... Y tan divinos... Y tan que se van... Y tan que vuelven... Son perfectos.

Ahh... y yo que esta semana que pasó había pensado en dedicarme a mi nuevo blog... No tuve tiempo. Será la que viene...

Siempre hay y habrá semanas en las que no me pase nada. Y en las que pasa todo junto.

Seguiré escuchando a Travis, como por las calles de Barcelona, como si fuera turista de mi misma. Como cuando tomo sol. O veo crecer el pasto, o los jazmines.

Y basta porque ya estoy casi patética. En cualquier momento me parezco a Autora.

Estuvo el pibe de la computadora por tres horas en casa y no arreglo nada

ESTOY NEURA

Cosas así pasan una vez en la vida

Finalmente leí el cuento se llama "Calas en el desierto". No voy a mencionar la Autora porque tiene un estilo empalogoso y cursi que me pone de mal humor. Además porque durante todo el cuento no hace más que decir que ella sospechaba algo raro. Es probable que sea cierto, pero tanta aclaración está de más. Como dice el refrán "nadie está libre de decir estupideces, lo malo es hacerlo con énfasis" y la Autora exagera con el énfasis.

Las coincidencias no se pueden creer. Estoy segura que se trata del mismo pibe. Según su relato, él la conoció en una esquina de Recoleta y la siguió hasta su local. Después de varios días de que el pibe fuera a buscarla, su "empleada la convenció" que no podía dejar pasar semejante bombón.

Así que un día accedió, fueron a tomar un café y quedaron en ir a comer. Según Autora él le prometió que "iban a hacer el amor rodeados de calas (las flores preferidas de ella) y escuchando opera". (No quiero parecer cínica, pero lo que hay que leer).

Así a la noche él la pasó a buscar, y cuando iban a un restaurante del barrio de Catalinas, pasaron ¡oh casualidad! por la puerta de un hotel barato. Entraron. Luego de hacer lo que tenían que hacer, -pero todo escrito con sobredosis de pretensión de literata, que suena a culebrón venezolano-, el flaco ahí le pidió un cigarrillo y ella le dijo que los tenía en la cartera.

Cuando luego fueron a comer, con champagne y todo lo más caro que había en el restaurante, el tipo le dice: "No sé si notaste que alguien nos ha estado siguiendo (...) después de haber sido secuestrado por la ETA, siempre tengo custodia. Pedro es el señor que me cuida y el pobre debe estar mareado, pues le ordené traer todas las calas de Buenos Aires para ti". Y ahí partió hasta la puerta a buscar las calas... (Dios mío, tanto esfuerzo para no quedar como una boluda..., ¿como pudo ser recepcionista de semejante comentario? ¡secuestrado por la ETA!, ¡me voy a buscar las calas!... yo no sé si lo inventó ella, pero aunque fuera cierto, por orgullo, yo hubiera inventado otra cosa, tipo me voy a comprar cigarrillos... ¿o al banco?)

En fin la que sugiere durante todo el cuento ser tan avispada, reaccionó a la media hora y cuando quiso pagar se dio cuenta que el pibe le había robado la plata. El cuento termina así, la mina llama al dueño del restaurante y se produce el siguiente dialogo:
- El joven que me acompañaba se fue y lamentablemente yo no puedo pagarle la mejor cena de amor que he tenido en tantos años
- Descuide. La casa se hace cargo de esta invitación

Nadie, nadie, nadie, en Buenos Aires habla así. Pero bué. Además de qué amor están hablando si se la pasaron manoseándose por todo el cuento.

De todos modos no soy critica literaria y lo más importante aquí son las coincidencias. Así que a la noche me puse a buscar el teléfono de la mina por Internet y hablé con ella...

El mundo es un pañuelo

Me olvidé de contar que mientras comíamos el pibe me dio sus anteojos de sol para que los metiera en la cartera. Los que yo guarde muy entusiasmada pensando que era sinónimo de que íbamos a amanecer juntos. ¿Asociación libre o error de cálculo? ... Sí, ya sé sin comentarios.

Anyway, cuando salí de la oficina pasé por una óptica los hice ajustar y me quedan espectaculares. Así que anduve muy orgullosa por la calle con mis nuevos anteojos (todavía no sé de que me río pero el calor me pone de muy buen humor, tipo actitud Prozac, diría mi hermano)

Lo bueno viene ahora. Cuando me llamó la Emperatriz, intrigada después de leer mi mail "PATETICA" y le conté lo que me había pasado, me dijo que a ella le parecía haber leído un cuento muy parecido en un libro que le compró a una mina, que iba vendiendo sus propias obras por la calle, mientras estaba en un bar de Villa Freud, con una amiga en la esquina de lo del analista (vamos las dos al mismo, pero justo es decir que ella lo vio primero).

Así que a la noche la llamé a la casa para saber si lo había encontrado. Y sí lo encontró. Las casualidades son más que increíbles. La mina lo define como un bombón, alto, re buen mozo, con acento español, vestido de negro... Lo conoció en Recoleta mientras ella trabajaba en una casa de moda de la zona... Aunque con algunas diferencias, al pibe le llevó varios días levantársela (a mi ocho minutos, ¿un problemita de ansiedad?) y finalmente la dejó pagando, pero en otro restaurante (aunque en el libro ella "dice" que no pago, porque el dueño del restaurante se apiado de ella y bla, bla, bla. Habrá que ver, como decía mi abuela "allá está quien lo ve y aquí quien lo cuenta"). Ya le pedí por favor que mañana haga una fotocopia y me lo mande por fax desde la oficina. A primera hora.

La bombardee a preguntas, como era la mina, si estaba buena, si era flaca, gorda, morocha, rubia, alta, petisa... (Mucho no se acuerda porque fue hace como un año y quién carajo se iba imaginar todo esto que está sucediendo ahora). Y la más importante. Le pedí: hacete una lectura oblicua y fijate si la mina se lo llegó a voltear o no.

(Espera interminable).

Si, me dice, antes de ir al restaurante fueron a un hotel... Ay. Puñal directo al corazón.

Puta que lo parió, estoy verde de envidia. Resulta que se lo voltea una hippie que vende sus libros por la calle y yo que tengo un blog, no ?????

Bueno después de todo es literatura, me consolé, por ahí miente o exagera un poco. No todo el mundo es tan literal como yo o como los aztecas (poquito mentir, poquito cristiano decían, cuando yo mucho mentir, mucho cristiano).

En fin, estoy dele llamarlo, y el maldito pendejo (pendejo en mexicano, no en argentino) cada vez que escucha mi "hola" corta. Y ahora ni atiende. Pero ya lo voy a sorprender. Porque con las ganas no me voy a quedar. Y porque no tiene identificador de llamadas en el móvil. Ahora es cuestión de imaginación. Y lo peor: de paciencia. Ommm, Ommm

Lo en-con-tré...

Encontré el párrafo del libro de Milan Kundera con el que hoy me siento especialmente identificada, que además refuerza mi idea de atravesar todo este bochorno con estilo. Y lo más importante la búsqueda me distrajo de ese sentimiento de bochorno. Yo percibía que con ese nombre "el libro de los amores ridículos", podía encontrar un buen refugio para mis sentimientos.

(...)El hombre atraviesa el presente con los ojos vendados. Sólo puede intuir y adivinar lo que de verdad está viviendo. Y después, cuando le quitan la venda de los ojos, puede mirar al pasado y comprobar qué es lo que ha vivido y cuál era su sentido.

Aquella noche pensé que estaba brindando por mis éxitos, sin tener la menor sospecha de que estaba celebrando la inauguración de mis fracasos.

Y como no tenía la menor sospecha, al día siguiente me desperté de buen humor...(...)

* El libro de los amores ridículos. Milan Kundera

No soy la única boluda.

Siempre hay una primera vez: El Gallego de Berazatagui

Bueno después de llamarme un montón de veces, (porque yo en realidad había quedado con otra cita antes, con un viejo amante, no por viejo, sino porque hace como diez años que compartimos apasionados encuentros esporádicos o no tanto), e insistirme para que arreglara todo para poder ir a comer, y decirme cosas espectaculares como que a partir de ese momento el iba ser "el" hombre de mi vida, y que se yo... todo con esa voz.... Y además porque antes de salir y después de bañarme tenía que llamar a mis amigas para contarles, porque una cosa así no pasa todo el tiempo, y nosotras necesitamos agarrar el teléfono y contarnos todo.

Bueno llegó el momento. Me paso a buscar por casa y fuimos a un restaurante por acá cerca. Durante la comida la pasamos bárbaro. Parecíamos del mismo planeta. Que sé yo los mismos códigos, me sentía cómoda aunque lo estaba seduciendo. No sé algo muy difícil de explicar. Una mezcla de ansiedad y calentura, que no pasa todos los días.

Después de comer nos cambiamos de mesa hasta otra un poco más reservada y nos hicimos unos arrumacos por decirlo de manera educada. Eso es piel. Todo iba saliendo perfecto, porque además es tan, pero tan lindo. ¿cómo puede alguien tan lindo tener ese humor y toda esa locuacidad, esa forma de ser así tan apasionada y avasallante?

Bueno ahí estabamos. A punto de irnos, a la hora de "tu casa o la mía". No sé de qué estabamos hablando y que me mostró de la billetera y yo le digo, che a ver como es un documento español, por preguntar alguna pavada o ver la foto, no sé que atravesó mi mente, cosa de mujeres. Y me ahí me mostró su documento. Un DNI argentino. Y lo peor decía "vive en Berazategui". ¡Pero esto es argentino dije yo!. Si, me aclara, yo te dije que había nacido acá. Si pero como viviste tanto tiempo en España, pensé que...

Se puso tenso. Muy tenso. Me dice medio nervioso me olvidé las tarjetas la única que tengo es la de débito así que voy hasta el banco de la esquina a buscar plata.

Y ahí me la vi venir. Lo único que vi venir. Agarré el movil que tiene un reloj bien preciso y dije espero tres minutos. Ni un segundo más. Si no vuelve, pago y me voy. Porque todavía podía pasar lo peor: quedarme como una pobre infeliz esperando hasta el amanecer y se acercara el mozo y me dijera "señora tenemos que cerrar". Y yo no estaba de humor para andar escuchando ningún "señora".

Así que a los tres minutos pelé la Gold, porque la dignidad es lo último que se pierde. Y si tengo que hacer de ridícula y patética, por lo menos que sea con una dorada en la mano, que para eso la tengo. Pagué y me fui. Cuando llegué a casa era tarde. No era hora de llamar a nadie. Así que mande un mail a todas mis amigas que solo decía "PATETICA" bien grande y en colorado. Ahora me pondré a contarles todo una por una.

Por suerte es otro día espectacular. Me alegro que estas cosas me pasen en verano cuando es difícil que las nimiedades me depriman. Al Gallego de Berazategui ya lo voy a encontrar o lo voy a buscar y la próxima no se me va a escapar. No estuvo bien lo que hizo, pero la verdad yo tampoco lo quiero precisamente para discutir.

Linda manera de empezar el día

Amaneció con sol y ya a las 8 de la mañana hizo como 30 grados. Al fin llegó el verano a Buenos Aires: 39° de máxima. Mis amigas se quejan, mis compañeros se quejan, los vecinos se quejan, en los diarios, las radios, la televisón se quejan, todo el mundo putea, pero yo estoy feliz. Porque hasta ahora esto no era verano era una mariconeada. Y encima lluviosa. Llueve en todas partes menos en el campo. A la Cautiva le va a dar un ataque, con el tema de las plantaciones.

Al encender la computadora me encontré con un mensaje de Turista, que hizo un pequeño alto en sus eternas vacaciones, y me dio las soluciones para mi problema de plantilla. Y no contento con el gasto hasta tuvo tiempo para inspirarse y escribir flor de poesía. Eso es ser buena gente. Ya tengo más o menos la idea de cómo armar mi nuevo blog y el nombre: "barrio húmedo", y no me cuenten que ya hay un lugar en León que se llama así... por que es la idea.

Y a la tarde al salir de la City porteña, lo mejor. Me fui al Buenos Aires Design a ver algunas reposeras para el jardín. No encontré nada que me gustara... Hasta ese momento.

Cuando ya me estaba yendo caminando a casa escucho una voz espectacular con acento español diciendo: ¡Pero mujer que guapa eres! Y tal... La voz y ese acento sonaban tan bien que no me quedó otra más que darme vuelta a ver de quién se trataba. Cuando lo vi, dios mío !!! Un bombón. Ahí me pregunte ¡¿quién será la hija de puta que se lo está levantando?! Y vuelvo a escuchar: pero mujer, por favor dime algo eres tan guapa... Me doy vuelta de nuevo. Ahora más inquieta preguntándome ¿quién es la boluda que no le da pelota?...Y en eso veo que lo tengo al lado y me está mirando. Por las dudas y para no quedar ridícula, le pregunto: perdón, ¿es a mi? Sí a ti, que bonita eres y que sé yo, y tal.

En menos de una cuadra, no habíamos llegado al cementerio de la Recoleta, que ya nos estabamos matando de risa. Es increíble que tengamos el mismo sentido del humor y el mismo uso de la ironía. Le dije: que sentido del humor tan argentino tenés, me dijo que en realidad nació acá pero se fue a vivir a La Coruña de chico, y que ahora volvió porque tiene que organizar la administración del campo de sus padres.

Es tan perfecto que no lo puedo creer. Esta noche me invitó a comer. Desde ya siento una piel espléndida. Esta es mi noche.

En cualquier momento me mudo

En cualquier momento me mudo

Esta maldita indecisión libriana que no puedo controlar. No hay nombre que me venga bien. Aunque creo que ya estoy por definirlo. Pero por ahora así estoy, en continuo movimiento. En algún momento tendré que tomar la decisión final y dejarme de joder porque esto de mudarse con conocimientos limitados de html es todo un incordio. Pero como estoy en eso más vale no escribir de más. Así que mando las fotos de la iglesia y la casa de los soportales en las dos versiones 1900-2003. ¿Qué tul?

A mi me gustan los hombres por como suenan

Si además son morochos, flacos, altos, de ojos oscuros y con mucho pelo lacio y desprolijo, tipo Benicio del Toro; mejor. Pero mi fetichismo pasa por las palabras y por los sonidos. Hasta mi primer novio lo debe haber sospechado, porque era tan petiso y más feo que Charles Aznavour. Pero para cuando lo conocí ya me había enamorado por teléfono. Se ve que un día me conoció, quedo fascinado, averiguó mi número y se tomó el trabajito. Supongo que eso es buena explotación de recursos.

Pero todo esto viene a cuento que estoy buscándole nombres a mis amigas y otras gentes para no escracharlos en este weblog. Pero siento que parte del encanto de los relatos puede esfumarse porque no doy con la música adecuada. Y como decía mi amigo Horacio -que ya no está entre nosotros así que puedo nombrarlo- (ya no está entre nosotros porque un día le agarró un brote psicótico y se fue a vivir al sur, no sé entre quienes estará) yo escribo con música. Fue la única persona que la escuchó. Como sea siento que todavía no la acierto con los nombres. Así que por ahí algunos van cambiando.

Creo que tengo algunos aciertos como Mabel, porque me da justo con la boya. La Emperatriz, porque así la llama un amigo del club, y para un grupo es identificable. Y además porque se comporta, como una emperatriz.

A Flora, porque lo eligió ella. Se lo pedí porque siempre le pone nombre geniales a las cosas, a los perros, a los campos... Y el otro día, me llamó gritando ¡Flora, Flora! soy como "la gata Flora". Pero me parece que lo voy a cambiar por Gata. Porque además es mala y ladina como una gata. Que en Argentina no es lo mismo que "un gato". O tal vez la India, porque es medio salvaje.

Así que este domingo mientras tomaba sol, me dedique a reflexionar sobre la teoría de Lacan "el sujeto escindido por el significante", la importancia de las personas y sus nombres, dónde estarán los restos de Colon y lo bien que viene creciendo el pasto.

Ya veré que decido. Porque aún me queda por involucrar a mucha gente... Mientras tanto agregué un pequeño diccionario argentino-español. Las palabras subrayadas que no cambian de color al pasarles con el mouse tienen explicación. Casi suena como un verso que horror...

Haciendo los preparativos para esta noche

Haciendo los preparativos para esta noche

Ya tengo todo. El alfajor doble Fantoche de dulce de leche que hará de torta, los dijes y las cintitas para que todas vayamos a por el anillo y lo más importante la espantosa parejita "muñeco de torta" para darle el touch. Más fea y berreta no había. El tema es que no puedo armarlo sola porque para eso hace falta talento y habilidad y en este caso no es lo mío. Temo que cuando quiera insertar los dijes en el alfajor lo haga torta, en el peor sentido. Así que ahora me voy a lo de Flora que además de estanciera es escultora para que me una mano y haga de estos elementos una verdadera obra de arte. Esta noche seremos seis: Flora, la Emperatriz, las dos I (se llaman igual) yo y la homenajeada Mabel que no sabe nada ya que para eso es un casamiento sorpresa. Ya tenemos reserva en el restaurante Lola, uno de los más pipí cucú de Buenos Aires, en Recoleta. Veremos como sale todo.

Las buenas noticias llegan de Europa

Las buenas noticias llegan de Europa

Descubrieron hielo en Marte, con lo cual nos devuelven la esperanza que los norteamericanos casi nos arrebatan: la posibilidad de vida, y por sobre todo la ilusión de que existan los marcianos. Ahora ya casi podemos estar seguros de quiénes desinflaron la cámara fotográfica de la NASA. Y que parecen pacíficos porque no tomaron medidas extremas ante la invasión terrestre.

Además me llegó desde León la partida de nacimiento de mi tía. Qué increíble tan rápido. Ahí me surgió otra intriga, mi tía no nació en la misma casa donde vivió mi abuelo, pero tampoco tan lejos. Así que tendré que hacer otro viajecito en cuanto pueda. Pero también revelé las fotos y la casa de la calle Escurial salió tan bonita como es. Tendría que agradecer a quienes mantienen un monumento tan antiguo. ¿Se preguntará la gente que vive allí, y remodeló la casa quiénes la habrán ocupado hace un siglo atrás... y más o que habrá sido de sus destinos? Agustín allá se reía de mí. Me decía que parecía una norteamericana viéndome tan fascinada con lo antiguo. Pero es así en Buenos Aires no se consigue.

Ahora me pregunto ¿hubiera quedado como una pesada si les hubiera tocado el timbre? o ¿les habría regalado algo? Tal vez les negué una historia, un cuento o me lo perdí yo... En fin tampoco puedo ocultar que tengo ascendente en cáncer.

Como sea, después de la sesión de análisis de ayer lo menos que me merecía eran buenas noticias.

La fiesta fue un éxito

La fiesta fue un éxito

Gracias a las manos artísticas de Flora la torta no quedó así como se ve. Quedó mucho mejor que en mi torpe y accidentada producción fotográfica. (Que Mabel no se entere, porque puede llegar a creer que practicamos vudú, pero mientras hacía las fotos se me cayeron los muñecos y decapité a la novia... por suerte la pegué de nuevo y no se notó para nada). Estaba bárbara. La metimos en una bolsa para no andar como dos boludas por la calle con la Gran Obra en las manos (la gente no hubiese entendido) y enfilamos para Lola con la intención de llegar primeras.

Cuando llegamos, sacamos la torta de la bolsa y le fuimos a pedir autorización a los encargados y a explicar de que se trataba el asunto. Era preferible pasar por locas o taradas (pero educadas) a que nos creyeran unas miserables intentando meter un alfajor producido de contrabando, y además porque está prohibido entrar con comestibles a un restaurante. Con tanta suerte que, no sólo nos entendieron, sino que además los mozos se re entusiasmaron con la historia y quisieron participar. Le contamos los detalles, cuantas éramos y como es la fisonomía de Mabel cuestión que no fallara nada. Y nos ubicamos en el parque porque la noche estaba espectacular para comer al aire libre.

Cuando ya estabamos todas, se acerca uno de los mozos y nos da una copa de champagne a cada una y mientras Mabel preguntaba que pasa, aparece otro y le pone la torta sobre el plato... Todavía nos estamos matando de risa. Ahí le explicamos que ya que había cambiado su estado civil con un matrimonio imprevisto, lo mínimo que se merecía era una fiesta de casamiento sorpresa. Entendió la indirecta bien rápido. Y por suerte la idea le pareció genial. (Porque cuando le gusta algo ella siempre dice genial). Y además (no nos engañemos) porque ya se hartó de Adolfo. Hicimos todo el ritual y tiramos de las cintitas. El anillo se lo llevó Flora que tiene un semi marido espectacular.

Explico un poco: lo de semi marido es un eufemismo de mierda para lo que en realidad es un novio encantador con el que convive. El problema es que, aunque no parezca por su conducta un tanto errática y su ascendente en sagitario, Flora es de estirpe, no sólo tiene un padre estanciero, sino que es toda una patricia de verdad, desciende de lo más aristocrático de Argentina y Chile... Todo lo contrario a una tilinga, bah. El tema es que sus padres están acostumbrados a las tradiciones y a determinados conceptos claros y precisos, como marido, novio, amigos... Pero en este caso de convivencia sin papeles, se ponen nerviosos y no lo pueden clasificar. Y entonces se la pasan preguntando ¿y a éste, en el campo cómo lo podemos llamar???... A lo que ella responde: por el nombre viejos, por el nombre !!!!
Pero bueno esto ya es para otro post.

De nuevo en Buenos Aires

De nuevo en Buenos Aires

Por suerte hace calor. Aunque el verano viene flojo. Anoche se llovió todo. Pero durante la mañana aclaró y pude tomar sol en mi pequeño jardín urbano. Mientras disfrutaba de la situación y para no caer en la depresión post viaje, me puse a pensar que hacer con Mabel. Y como las amigas podíamos ayudarla en su nueva condición.

Algo que no sea caer en lo obvio de explicarle lo que ya sabe. Como dice la publicidad uno se casa por civil, por iglesia o por idiota. Pero en este caso va a ser porque la agarraron distraída. Así que se me ocurrió que tendríamos que hacer algo especial. Algo que la movilice. Algo impactante que la deje sin sospechas. Que la termine de convencer que está frente a un verdadero manipulador. Algo que la asuste... Y para eso que mejor que una fiesta de casamiento sorpresa. La llamé a Flora, le conté los detalles y se cagó de risa. Le encantó la idea. Creemos que será tan ridícula como eficaz. Ahora veo como organizo todo para mañana a la noche. Y de paso sigo evadiendo la depresión post viaje.

Buenas, vengo de parte de Josefina....

Llego el sábado, así que fui hasta el hostal de Josefina a ver si me había guardado la habitación o empezaba a mirar con cariño el sofá. Llegué al hostal y había un hombre, así que le dije: hola, vengo de parte de Josefina, tengo reservado un cuarto para hoy, soy la argentina que viene de León. Y el tipo me respondió, ah sí, aquí siempre vienen todos los argentinos que pasan por León...(cómo si tuviera algún sentido). Y me dio la llave de la habitación que habíamos acordado.

Eso fue anoche, ahora en un rato vuelvo a Buenos Aires y ahí me enteraré bien que es lo que está pasando con Mabel y su compromiso fuera de agenda. Que me suena bastante a matrimonio por la fuerza. Nos escribimos y ella insiste en que tiene la situación controlada y que es tan solo por unos días. Como si fuera poco Adolfo se quedó sin trabajo hace como un mes y no pone muchas pilas en conseguir otro.

Lo bueno de todo esto es que está llevando las cosas hasta el extremo. Resultará difícil tenerle paciencia, por más asistente social que se sea.

Decisiones unilaterales

Decisiones unilaterales

Mabel y Adolfo se conocieron en octubre. Mabel le aclaró de entrada y sin vueltas que después de varias administraciones no piensa volver a pasar por otra convivencia. Y que baste como prueba que armó su vida en función de esa convicción. El velero está muy bueno para vivir sola, recibir amigos, novios o amantes. O salir a navegar. Pero de convivencia tradicional: ni hablar. Porque a larga como dice su amiga Pacha, los hombres se convierten en parientes.

Esa relación nos preocupa un poco porque el pibe es posesivo, tradicional, facho, caprichoso y malhumorado. Lo que es peor todo antecedido por muy. Lo único a favor que tenía -hasta esta mañana- es que era casado. Lo que al menos le ponía un límite.

Pero durante la madrugada, mientras todos dormíamos placidamente, el tipo no tuvo mejor idea que ponerse a tomar decisiones unilaterales. Como todo egoísta. Y demolió de un plumazo una de las pocas cualidades que le quedaban.

Esta mañana Mabel abrió “la puerta” que da al cokpit, esperando encontrarse con el paisaje de todos los días. Pero no. Se lo encontró a Adolfo sentadito como un gil, con un bolso al costado. Con un gran bolso. Se sintió confundida. Como si estuviera viendo una alucinación. Mientras dudaba si eso realmente estaba pasando, si la noche anterior había bebido o si se trataba de algún castigo divino y se prometía para sí misma –por las dudas- de aquí en adelante portarse bien... Finalmente reaccionó. Le preguntó a Adolfo que estaba haciendo ahí. Él le contestó que anoche había decidido separase…. Y que se iba a vivir al barco por unos días, hasta que encontrara departamento…

Dos decisiones unilaterales en pocas horas. Eso ya es de tipo jodido. Antecedido por muy.
Coti

Llegué

Llegué

Ayer llegué a León. Me encanta este lugar tan antiguo. Apenas arribé me puse a caminar bolsito al hombro mientras buscaba hostal. Iba directo hacia San Marcos cuando me desvié de la calle principal sin un por qué. Y entré en el barrio medieval. Como si me hubiesen llevado de la mano los espíritus. Distraída, mientras absorbía todo ese paisaje como si fuesen las bocanadas de un cigarrillo, luego de tres años sin fumar. Sin saber cómo llegué, perdida entre tantas callejuelas, de pronto me encontré con una plaza, y "la foto" de la iglesia como hace casi cien años (tal como la sacaron, de atrás). Fue muy emocionante. Fue mágico. No hacía media hora que estaba en la ciudad. Si hubiese pasado por el frente de la iglesia no me hubiese dado cuenta nunca. Ahí me puse a mirar y vi que en una calle decía del Mercado.... Y después, mientras fui a comer (porque llegue famélica) me puse a mirar el plano de León y encontré la calle "Escurial". Que queda ahí no más. No veía la hora de dejar el bolso para ir hasta allá.

La casa está remodelada, aunque la estructura vieja se mantiene. Lo único intacto es la iglesia. Y a la casa de los soportales justo la están refaccionando manteniendo la estética de "antaño". No lo puedo creer.

Todo está muy cerca del centro, lo llaman el "barrio húmedo", pero no por llamazares, ni los pantanos. Sino porque ahí están los bares donde se chupa desde la época del abuelo y antes también. Hay muchísimas tabernas.

Anoche me encontré con Agustín, el amigo de Julio. La idea de Julio es que me diera una mano a ver si podía obtener más datos. No hace falta. Agarró la guía telefónica del bar donde nos encontramos y la mitad son Llamazares. Fin de la investigación. Así que por suerte no hay nada que hacer, salvo disfrutar de este lugar. Cuestión que con Agustín hice la “Gran Julieta-Julio”. Es decir vida de parroquianos, de bar en bar, como se usa aquí conociendo gente.... Julio (Llamazares) aquí es dios y yo un ángel que aporta una anécdota a la rutina diaria. Casi al terminar la noche me llevó al bar, Montecarlo, de Eusebio. Donde se encuentran muchas noches para jugar al ajedrez, al mus, a beber y tal… Como dicen por aquí.

Hoy me di una vuelta por la iglesia para ver si podía recabar algún dato. Quiero chequear las direcciones, a ver si todavía me emociono con las casas equivocadas. Pero sólo saqué fotos por dentro, porque estaban dale que te dale con las misas. En cualquier momento voy a almorzar me tomo un vino y a la tarde me animo y le voy a romper las bolas al cura de turno. A la mañana me dio no sé que interrumpir, y me fui al juzgado: en una semana –máximo- tienen los datos....Así que como dicen aquí, tú tranquila. Los esperaré desde casa.
Monica