Blogia

nadie barniza sino quiere ocultar algo

Preguntas boludas

Que día ayer. Primero la tarada de la oftalmóloga de ojos saltones preguntándome si siempre había tenido los ojos grandes.... y yo soy una acomplejada de mis ojos grandes. Pero cualquiera sabe que los argentinos prefieren a las mujeres de ojos grandes.... Lo leí en las mismas encuestas que dicen que todos estamos felices con Kirchner presidente. (Gracias a Dios, que de verdad debe ser argentino... ahora me pregunto Aznar también será argentino o será Dios... que será de Aznar... perdón me distraje).

Antes el test, ese donde te preguntan por tus antecedentes y los de tu familia. Es razonable que te pregunten, si vos o tus padres y/o hermanos, han tenido cáncer, problemas en el corazón, presión alta.... Pero que momento cuando te preguntan ¿han tenido intento de suicidio? Yo respondí que yo no, pero en el casillero de responder sobre mi familia... ¿¿¿¿???? Me trabé, puse un fallido... Intento, lo que se dice intento... En realidad fue un éxito... En mi familia, no andamos por la vida haciendo las cosas a medias. Así le explique al doctor, por qué, esa pregunta, me había confundido, y aparecía una tachadura en no, y luego un ok, en el casillero sí. No fue un “intento” fue un “éxito”. Que corrijan el cuestionario. Mínimo!!!

Cuando le conté mi brote de cinismo a Cautiva por msn, se cagó de risa. Y a la noche en el cumple de Mabel, con unas cuantas copas de más... entre varias, amigas, antes de que rematara el cuento yo, lo remató Psi: ma que intento, lo logró !!!!...

(Me encanta tener amigas cínicas y locas, el único problemita fue esa amiga de Mabel, que ya había visto una vez. Anoche estuve a punto de ahogarla en un balde. Como El Jorobadito de Roberto Arlt, versión musical de los Auténticos Decadentes, sorry, otra distracción)

Sigo insistiendo la pregunta es ridícula. ¿Cómo alguien va a andar por la vida confesando intentos? Que vas a decir, si tuve ocho... y la conversación como seguiría.... pero señorita de ocho no logró ninguno... “Preocupante” titularía “Ambito Financiero”, usted es una indecisa o una boluda, o una fracasada.

Que te pregunten con propiedad, por ejemplo ¿usted o alguien de su familia logró suicidarse con éxito?, y en entonces uno contesta de manera razonable y sin dudas si o no. O no contesta por que ya se suicidó...

No sé si soy cínica o exitista, como decía Raúl. (Perseguimos el éxito)

Por culpa del Gallego

Me llamo después de varios días. Quedo en venir a la tardecita, y para variar cayo como a las diez de la noche. La verdad es que esa costumbre que tiene el pibe de decir que viene a una hora y aterrizar tres horas mas tarde me embola.

Sobre todo porque ayer necesitaba encontrar unos zapatos divinos para estrenar mañana con el Ente. Pero como tenia poco tiempo, termine comprando unos que no me gustan porque no son divinos… todo para que? Para volver volando a casa, a esperar que el príncipe de La Coruña llegue. Lo llamaba a cada rato al movil, y el tonto que me decía, ya estoy ahí, a dos cuadras de tu casa, enseguida llego.

Cerca de las diez me harte, lo llame y de dije, escuchame pendejo, pero pendejo en mexicano no en argentino, o llegas ya o no vengas.

Nada, me pregunta que quiere decir pendejo en mexicano. Eso, le contesto, una mezcla de pendejo, con boludo, con….. no te creas que te lo digo porque sos un niño.

Inmediatamente toco el portero. Montada en cólera le reprocho que por su culpa me termine comprando unos zapatos que me salieron carisimos y que encima no me gustan. No podes ser tan irresponsable!!! Le digo, mostrándoselos. Por que no me dijiste que venias directamente a las diez y listo, y yo de paso hubiese tenido tiempo de elegir tranquila.

Me responde, si la verdad que esos zapatos son feos, me extraña de vos, Lola.

Lola, no aclares que oscurece

San la historia es así

Cuando el pibe se casó, la vida por esas cosas de la vida me mando al Abogado, del que me enamore no digo perdidamente, pero si bien fuerte. Lo suficiente para distraerme. Abogado me soportó por cuatro meses (tiempo crucero, es muy raro me soporten un día mas allá de los cuatro meses). Cuando me dejó, ahí estaba el Ente, recién casado dispuesto a consolarme. En todo el sentido de la palabra.

El Ente ya va por los dos hijos, que yo sepa, por ahí tiene un tercero y no me enteré, siempre soy la última en enterarme. El ritual es más o menos este: cada vez que el Ente tiene un hijo, me lo oculta, yo me entero varias semanas después. Entonces lo llamo, le dijo indignada: escucháme tarado ¿vos tuviste un hijo, y no me dijiste nada?. El siempre contesta lo mismo: ¡¡pero cuánto hace!!!. Le digo: ¡¡¡qué se yo cuanto hace !!! Le corto. Me pongo a llorar unas horas. La llamo a Cautiva y a Artista. Lo insultamos. O ellas lo insultan mientras yo lloro.

A los dias me llama y retomamos como si nada hubiera pasado.

Somos argentinos.... aunque no sé si eso lo explica del todo.

Para que hacerla fácil si la podemos hacer difícil

Un día, no hace tanto, íbamos en el auto con el Ente. Me contó algo intrascendente que no recuerdo, pero que en algún lugar me llamó la atención.

Lola: A veces, no te entiendo.

Ente: Es la idea, el día que me entiendas no me das más bola.

La fuerza del deseo: lo llamé al Ente

La fuerza del deseo: lo llamé al Ente

El Gallego quedó en aparecer el viernes y me plantó, y yo aquí sin ganas de ponerme a sufrir. O si, pero por lo menos que sea en stereo. Así que lo llame al Ente.

¿Quién en el Ente? El Ente es un ente. Indefinible. Por eso una ex amiga le puso ese nombre, no recuerdo cual de ellas. Fue hace mucho tiempo cuando nos conocimos y comenzamos una relación de lo más extraña. Y de lo más pasional.

Para los que conocen Sex and the City, se lo resumiría fácilmente, una especie de Mister Big, con una gran diferencia, el mío viene sobreviviendo a todas las temporadas.

La escena donde Carrie se entera que se va a casar, cuando él se lo cuenta en un restaurante, pudo parecer exagerada. Pero mi versión de cabotaje fue tan dolorosa y por ahí un poco más patética.

Lo nuestro nunca fue un noviazgo formal. Ni fue noviazgo. No sé que lo que fue... Me llamaba todo el tiempo, me buscaba todo el tiempo, pero me decía algo espantoso “que nunca se iba a enamorar de mi”. Yo era chica y no entendía porque. Un día casi lo entiendo, cuando aparecieron esos libros de cómo conseguir marido o algo así, y leyendo el diario se hizo famoso aquello de la tercera cita. Y yo nunca tuve tanta paciencia..... Bueno igual no hubiera resultado porque el pibe decía que buscaba una Familia Ingalls y yo no. Y porque nuestra sexualidad no era la de ningún Ingalls. Pero como dice la Negra, a los hombres hay que escucharlos, porque una termina descubriendo que lo que te dijeron, al principio de la relación, era verdad.

Por ese tiempo tenia de psicóloga a la Gorda. Cuando yo le preguntaba por qué me llamaba todos los días, y por qué me buscaba tanto, si no quería algo más conmigo, la Gorda me decía “porque hay hombres que cuando se sienten muy atraídos sexualmente por alguien sienten temor a ser también dominados por esa mujer en otros aspectos de su vida, a no poder tener el control”... No sé si tenía razón, pero al menos me levantaba la autoestima.

Aunque es curioso, cuando volvimos a hablar del tema con él, y también me pasó con otro pibe, me dicen lo mismo, que sentían miedo, que yo era la que dominaba la situación ¿¿¿¿????? ..... ¿Qué dominaba qué?.... si siempre me sentí más a la deriva que una cáscara de nuez en el Océano Indico... Habrá que creer o reventar.

Como sea ahí anduvimos por años, yendo y viviendo. En mi caso tratando de olvidarlo sin éxito con otras relaciones.

Una vez, el pibe no llamó por tres semanas, me pareció raro. Más de dos sin llamarme era algo extraño. Así que hice lo que casi nunca hago: llamarlo (por insegura no por canchera, es el único tipo que me pone insegura, excepto cuando estamos desnudos, ahí es el que más seguridad me ofrece)

Lo llamo a su oficina, y su compañero me responde textual: el Ente hoy no viene se está casando.... Creo que no exagero si digo que llame veinte veces y pregunte lo mismo. No lo podía creer. Fue desgarrador. Desgarrador.

De esos días en los que uno entiende la vieja película “Verano del 42”, yo la había visto de chica, con gran entusiasmo por tratarse de ese clásico “solo para adultos”. Y no la había entendido. En mi romanticismo de los diez años, no podía entender como alguien que se acababa de enterar que había perdido al marido, decide dormir con otro.

Bueno, a mí me paso dos veces. No porque mis ex se hayan muerto. Por la forma en que me dejaron.

La primera vez en el aeropuerto de Río Gallegos, a los veinte, cuando entonces mi amante me dijo que me amaba pero que entre su familia o a mí, elegía a su familia. El que se iba desde ahí para Tucumán era él. A las cuatro de la tarde. Yo tuve que esperar mi vuelo a Buenos Aires hasta las dos de la mañana. Cuando volvía al hotel vi pasar al tren más austral del mundo. Pensé que era una puta ironía del destino. No pasaba nunca y justo me tocó a mí verlo pasar. Recorrí toda esa ciudad, tan ajena, la más fea del mundo. Que queda tan ahí donde uno tiene la sensación que en cualquier momento se cae del mapa buscando alguien que me abrace. Sin conseguirlo.

La segunda fue cuando me enteré que el Ente se estaba casando. Lloré dos días. Esa noche no pude dormir sola, por suerte pude llamar a un ex novio, quien si pedirme explicaciones me refugió en su cama, solo para dormir.

Al día siguiente, iba en mi convertible, por Buenos Aires, con el techo bajo. Protegiéndome en el calor del sol creo. Se acercó uno de esos vendedores que están en los semáforos.... No le contesté. Pero insistió. Solo levante y le mostré mi cara...No podía dejar de llorar... esa impotencia, el semáforo que no se ponía verde nunca.... Dios !!!!! ¿¿¿¿Cuánto duran los segundos????. Le quitó a otro vendedor un ramo de jazmines y me lo regaló. Me deseo suerte.

Yo pensaba que con el Ente, siempre íbamos a ser dos solteros eternos. Aunque tuviéramos otras historias. Pero aquel día creí que se había roto nuestro pacto. No. No sé que pacto. En la calentura, muchas veces uno se olvida de poner las reglas. Las relaciones sólo se parecen a los juegos. Tienen sus reglas, pero muchas veces las desconocemos, eso las hace peligrosas. Las relaciones son peligrosas. Los juegos no.

Anyway. Sentí un dolor muy agudo. Porque sentí que ya no lo volvería a ver más. Sentí que podía perder eso que solo lo pudo decir bien Federico Moura, es su canción "polvos de una relación"

Por suerte me equivoqué.

Luego o mañana seguiré contando que paso el viernes. Ahora me voy a escuchar el mensajito que me dejó el Ente en el contestador. Cien, quinientas veces.... ¿a quién le importa? Soy una mujer más.

Si queréis volver a leer a Lola poned vuestra atención

Ya que algunos de vosotros me habéis descubierto creo que ha llegado el momento de poner algunas cosas en claro. Podré tolerar, tan solo por el momento, que os dejéis vuestros mensajes y comentarios, pero si queréis volver a leerla o a verla, deberéis seguir al pie de la letra las siguientes instrucciones:

Anotar en los casilleros de comentarios vuestros nombres verdaderos
Numero de tarjeta de crédito
Vuestra clave de seguridad
Y tal...

Que esta mujer es muy guapa, pero no tiene todo el dinero que había imaginado
El futuro de Lola esta en vuestras manos

Carlos (el Gallego)

El Gallego me dejó de cama

Estoy agotada, así que prefiero, por hoy, mostrar las reacciones del mail que les mandé a mis amigas ayer, luego de hablar con Artista, mi hermana, y contarle que habíamos quedado con el Gallego en vernos. Creo que las respuestas de cada una de ellas las muestra de cuerpo entero. De paso las van conociendo.

Toda esta historia de temores fue porque la requete recontra paranoica de mi hermana, no quiere que lo vea, si es que el pibe aparece. Me gritó: ¡¡¡¡¡mirá el caso de la mina del Conicet que descuartizaron!!!!

O se lo discuto, pérdida de tiempo o me cago de risa. Me cago de risa. Así que además de pasarles los datos del Gallego terminé el mail diciendo:

Lola:
Para cuando llegue el momento y el plantón sea irreversible, me escucharán llorar por amor. Creo que dos días son suficientes. Luego me frenan.
un beso, Lola

Emperatriz:
Querida Lola: Espero que no te pase nada, primero por vos y segundo porque no sé si el cielo existe y entonces qué ayuda me vas a proporcionar desde allí, eh?
Cariños
Emperatriz

La Negra:
Tenés camarita en la computadora??? Si tenés sería piola sacarle una foto... por si las moscas resulta ser de la Mafia o algo así tenemos con qué buscarlo... y si es un buen pibe al menos nos deleitamos todas con las fotos. Enganchar, y encima enganchar un buen mozo últimamente es todo una proeza.

Cautiva:
POR LO DE SERIAL KILLER NO CANTEMOS VICTORIA ANTES DE TIEMPO: CUIDATE!!!!!!! TE QUIERO MUCHO PARA PERDERTE DE AMIGA. POR LO DEMAS: FELICITACIONES!!!!!!!

(El de Cautiva me mató... esas mayúsculas me hacen creer -lo que es muy, pero muy extraño-, que por primera vez en la vida concuerda con Artista, eso me hace pensar, que por ahí me estoy yendo medio al carajo)

Mabel, se enterará cuando tenga tiempo y pueda abrir los mails (trabaja todo el día como una loca) Y si no le contaré por teléfono.

Llamando urgente a Mr. Freud

La verdad es Mr. Freud, ayer, casi me vuelve loca. Dale que te dale con que muy bien, ya me había divertido, ya había alcanzado mi objetivo, pero que ahora siguiera de largo porque el pibe más allá de todo es un psicópata y me reiteró, cerca de ocho veces que eso no tiene cura.

Salí con las ironías de siempre, como decirle por ejemplo ¿entonces no tiene sentido que lo traiga a acá y le pague las consultas? Me dijo que no, (serio me responde encima) que no es neurosis. (Si ustedes ya se hartaron de leerlo imagínense como estoy yo de escucharlo, sobre todo tu San, que no tengo idea de quien sos, pero percibo debés andar más o menos como yo)

Así que a la noche me puse a buscar en Google sobre psicópatas. Y para mi confusión empezó a aparecer la frase “asesinos seriales”. Me empecé a preguntar y a Google también “todos los psicópatas son asesinos seriales o pueden llegar a matar solo una vez”. Y después la hice más corta.... (tampoco voy a dar ahora una clase de cómo buscar en Google, aunque también entre a Copernic) Como no llegué al resultado que quería, aunque era muy tarde lo llamé a Mr. Freud. Que me atendió con voz de dormido.

Lola: Escucháme Sigmund, estoy buscando en Internet y me aparece que los psicópatas son “asesinos seriales”, yo no creo que se trate de un asesino serial, quiero saber, cabe alguna posibilidad, por mínima que sea, que los psicópatas maten tan solo una vez... Porque con una vez que maten, si se trata de mí, es suficiente, qué me importa si antes o después siguen matando...
¿O podría ser parte de un rito iniciático?
¿A que edad empiezan a matar los asesinos seriales, de chiquitos o pueden empezar en cualquier momento, quiero decir si suponemos que llegó hasta los 32 sin matar en suficiente o tengo que preocuparme?
Por ejemplo, vos más de una vez me dijiste que me quedara tranquila que ya estaba “vieja” para volverme loca... ¿en los psicópatas también hay caducidad?

Sigmund: Lola ya te expliqué que no necesariamente un psicópata tiene que ser un asesino, de hecho, muchos políticos, también son psicópatas. Yo creo que lo mejor es que no lo vuelvas a ver. Ya hiciste lo que quisiste. ¿Por qué no te vas a dormir?

Lola: pero Sigmund, no me respondés lo que yo quiero saber... además parece que no entendieras la profundidad del asunto ¿dónde voy a encontrar en Argentina a un tipo que le guste tanto escuchar a Miguel Bosé, como a mí? y encima, repetir varias veces el mismo tema, que no se canse... que lo disfrute....

Sigmund: Lola es tarde. Lo hablamos el próximo jueves.

Má si, el Gallego me llamó y vuelve esta noche. Por si me pasa algo, le pasé por mail a mis amigas el número de su móvil y la dirección de su edificio de la calle Guemes. El piso y departamento lo buscan ustedes. Les pedí por favor que si me pasa cualquier cosa, vayan a Canal 9, lo conecten a Feinmann y que repita una vez por día durante una semana: “que se pudra en la cárcel”, “que se pudra en la cárcel”, “que se pudra en la cárcel”, “que se pudra en la cárcel”, “que se pudra en la cárcel”, “que se pudra en la cárcel”, “que se pudra en la cárcel”.

Será tarde, ya no estaré aquí pero las bendeciré desde el cielo. Y si no puedo bendecirlas, al menos me cagaré de risa, escuchándolo.

Me voy a bañar.

Espectacular noche con el morocho de Galicia o Berazategui. ¿A quién le importa de dónde es?

Si la verdad -como me criticaron y con razón- mi post anterior fue más digno de la cursi de Autora que de mí.

Después de un fin de semana divino con amigos, asado y pileta, el domingo hacia el atardecer me picó el bichito del embole. Así que me animé y lo llamé al Gallego, ya que me había contenido por una semana de no hacerlo por dos motivos: por un lado para dejarlo descasar un poco y por otro para poder sorprenderlo en algún momento.

Lo logré. Me atendió y por primera vez no me cortó. Me preguntó quien habla, le dije que no quería decirle, que prefería hablar... Me dijo (sin perder su acento español): ya sé quien eres, voy para tu casa, en media hora estoy ahí.

Salí corriendo a la ducha, y a guardar mis ahorros, exactamente 274 euros con 72 centavos que me quedaron del viaje a España. Y le mande un mail a Cautiva diciendo donde los había puesto, porque como soy una despistada después no iba a recordar donde los había metido, y no sé que iba a ser peor.

A los cuarenta y cinco minutos tocó el portero eléctrico. Fui a recibirlo y no sólo estaba tan espectacular como en mi recuerdo sino que además trajo un ramo de flores y una botella de champagne.

Ya sé que no me van a creer. Pero lo único que puedo decir a mi favor es que no eran calas.

Una vez en casa, le pregunté que le había pasado el otro día y me dijo que prefería no hablar de eso. (Así que le hice caso a Turista y me dejé de joder, porque si lo llegaba a perder esta vez, me iban a tener que hacer regio monumento a la Boluda, y además a quién le importa que le pasó la otra noche, si en ese momento el pibe estaba ahí)

Bueno estuvimos hablando durante horas, nos reímos mucho y por fin llegó la hora del sexo. ¡Espectacular! Cero prejuicios, el niño (porque es más chico que yo, tiene 32, pero, no parece menor que yo, que es lo importante: lo único importante son las apariencias, y el niño tiene esas arruguitas típicas que se le forman a los españoles en los ojos, ahí justo a los costados de los párpados inferiores... ahhh, bueno o a los de Berazategui, descendientes de españoles, da igual)

No voy dar los detalles, porque este no es un blog erótico (ya voy a crear uno en algún momento) pero créanme superó ampliamente mis expectativas. Y mis expectativas nunca son pocas, porque soy un tanto fantasiosa.

Así que todo muy bien, se quedó a dormir. Esta mañana yo trabajé, él durmió. Luego le preparé café. Esas cosas. Quedó en llamarme hoy, pero desapareció. Por ahora no lo voy a llamar. Yo creo que volverá. ( Y si no quién me quita lo bailado, que lo vaya a llorar Autora, yo la pasé de puta madre y no me robó nada... Bueno hay que ver si es el del cuento, ya estoy demasiado sugestionada. Por las dudas no le pregunté. Ayer)

El único problemita es que esta mañana estuve con el Dr. Freud, que se puso muy contento por como estaba llevando todo esto (como con cualquiera de sus pacientes que cumple con sus objetivos) Pero después se puso a bajar línea con que no olvidara que se trataba de un psicópata y bla, bla, bla. Pero esa sesión la contaré mañana.

Ahora tengo que buscar información en Google sobre psicópatas.

Finalmente, desperté con el Gallego a mi lado

Aquí estoy trabajando en el escritorio, mientras él duerme. Cada tanto voy a mirarlo es tan lindo que no lo puedo creer.

Tanto leer a Aristóteles ¿para qué?

Un día te levantas y entras al baño. Descubres que el piso está mojado: el inodoro pierde

Mis hermanos son raros

Por suerte. Siempre me enseñan algo nuevo.

Escuchemos a Miranda

Sin prejuicios. Es solo una invitación. Y si no se lo pierden ustedes. Yo avisé.

Las preguntas de Artista

Y sí, no parece que fuera mi hermana. Pero lo es. No sólo porque no nos parecemos físicamente, (ella es pelirroja y yo soy morocha) sino por el escepticismo de sus preguntas. Independientemente de nuestras personalidades, nos queremos mucho. Me llama después de leer el blog y en vez de preguntarme como estaba, me interpela:

Artista: No entiendo, ¿cómo hiciste para ver puntitos blancos en un palmito que es blanco?.... (Con ojos y curiosidad de Artista, supongo)

Lola: Por que eran como pequeños granitos de acné, protuberancias diminutas blancas, que sobresalían... Y los palmitos son lisos... Eso me hizo sospechar...

Artista: Ahhhh

Algunas cosas que me irritan

Don Kijote

Levantarme todas las mañanas durante los últimos siete meses, y leer todos los días, en los seis diarios que compro, el mismo titular “Kirchner desafió al FMI una vez más”. Multipliquen ustedes, yo soy muy mala para las matemáticas. Voy a morir de sobredosis. Antes de que suceda hice catarsis con Cautiva y lo rebautizamos, ahora le decimos “Don Kijote de la Garcha”.

Está de moda ser pobre, viste?

Toda esa gente que ya no vive tan bien como antes, porque ahora ganan en pesos lo que antes ganaban en dólares, pero en vez de putear actúan que lo disfrutan. Ahora es snob no tener plata y no poder hacer las cosas que uno quiere gracias a esa plata. Y te lo cuentan con un sentimiento de gozo que parece que más que alcanzar el éxtasis y la extraordinaria sensación de la pobreza hubieran llegado al Nirvana o a la cumbre del Himalaya.

Las grandes revelaciones

Los intelectuales o seudo intelectuales, filósofos, políticos, periodistas y boludos, que miran a la cámara de televisión como si fuesen a hacer la gran revelación, y con cara de “presten mucha atención a lo que voy a decir porque esto sólo lo van a escuchar de mí”, dicen, con gran resentimiento: “y ahora nos dimos cuenta que también somos Sudamérica”. ¿Y? ¿Qué tiene de gracioso estar peor? ¿Qué tenía de malo querer ser Europa? ¿Qué tenía de malo tener la mejor educación pública de toda Latinoamérica? ¿Qué tiene de bueno que ahora haya chicos desnutridos? ¿Por qué tantos prejuicios con la ambición y el bienestar? ¿Desde cuando esa pasión por el fracaso como destino en sí mismo y con pedantería?

Los argentinos que hacen boludeces en el exterior

Como estas dos minitas que no tuvieron mejor idea que ir a supermercado en Brasil y robarse 300 pesos en cosméticos. ¿A quién carajo se le ocurre mandarse el chiste de intentar hurtar en un super, en un país que no es el de uno? Sólo a un boludo. Sin conocer sus leyes, sin conocer a nadie, sin contactos, sin abogados, sin familiares. Que las dejen presas por robar y por boludas. Cuando uno viaja tiene que respetar las culturas de los países a los que va y sus leyes, no imponer la taradeces de uno, esas pueden quedar en casa.

Nadie

Nadie, nadie, nadie, se preocupó por mí. Podría haber estado agonizando por horas o haberme muerto y nadie se hubiese presentado. Ni siquiera apareció Botulismo. Tendré que rever algunas cosas.

Disculpen el desorden

Estaba hablando muy entusiasmada por teléfono mientras comía unos palmitos de la lata. Cuando iba por el último descubrí que tenía unos puntitos blancos. Así que le dije a mi interlocutor lo que ahora cuento aquí: si mañana no tienen noticias mías, no lo busquen al Gallego, ni al Español, ni al Cubano... La culpa fue de Botulismo. No pierdan el tiempo, que aún puedo estar con vida.

En ese caso, le piden la llave a mi hermana y abren la puerta. Dejé la lata en la cocina, debajo de un cartel que dice “La comida está en la heladera. Mamá”, porque el humor no hay que perderlo nunca, menos en situaciones límites.

Y además se me ocurrió que ya que Cautiva tiene su epitafio: “aquí yace una vida sin Kenzo”, creo que llego la hora de elegir el mío, que en estas condiciones de apuro y dada que la casa es un completo despelote, ya que la mucama recién viene mañana, será: “disculpen el desorden”. Porque la educación tampoco puede faltar.

La confusión

Domingo desde temprano aprovechamos unos pases gratis que tenía Emperatriz, para un día de spa en el Hilton. El hotel que está en Puerto Madero.

Lo empezamos bien. Desayuno frugal, ella jugo de naranja y yo agua mineral con gas, porque amo las burbujas. Se nos acerca un pibe muy lindo, con acento caribeño, saca una cartera Louis Vuitton de una bolsa y nos pregunta que nos parece. Muy linda, le dijimos, y yo irónicamente rematé, mientras nos sea para vos... El se rió y me dijo que no, que para su secretaria. Y se fue.

Con Emperatriz seguimos con nuestra rutina. Fuimos al gimnasio, sauna, masajes, y luego, lo que más me gusta, tomar sol y piscina, el día estaba bueno y además el solarium está en el último piso con una vista al río demencial.

Ahí estábamos tomando sol en las reposeras, cuando se acercó el cubano. Pidiendo recomendaciones sobre lugares para ir a la noche. La Emperatriz, se fue a tomar un baño finlandés, y yo –como buena anfitriona- me quedé aconsejando al cubano. Que en realidad, supe al poco tiempo, vive en Chicago desde niño, y trabaja en una empresa norteamericana, con negocios en Latinoamérica. Me contó, además, que estaba trabajando en Río de Janeiro por un par de semanas, pero se vino a pasar el fin de semana a Buenos Aires, porque según él la ciudad es mucho más bonita, segura y las argentinas mucho más lindas. (Lo dijo él no yo; yo solo repito)

Así mi día de spa y vida sana comenzó a desintegrarse. Primero lentamente, cuando a las tres de la tarde el pibe me dijo de tomar un “Daiquiri”, al borde la piscina. Y luego brutalmente, cuando a las cinco de la tarde estábamos comiendo unas tapas con jamón, quesos, aceitunas, y una botella de vino blanco incluida (que no es el que yo prefiero, pero a las cinco de tarde una mujer tomando vino tinto, aquí, en Buenos Aires, no está bien visto)

Como a las siete, Emperatriz, reapareció, y decidimos irnos a dar una ducha antes de regresar a casa. El cubano me dijo de encontrarnos a tomar otro trago en el lobby del hotel, le dije que si.

En el lobby, mientras charlábamos, me pregunta, ¿por mil dólares subes a mi cuarto?

Lola: (Muy ofendida, hecha una furia, desencajada, no podía creer lo que estaba escuchando), ¡¡¡¡pero que clase de mujer te crees que soy!!!! Una cosa es que esté sola y desesperada, pero otra muy distinta es que esté dispuesta a pagarle mil dólares a un desconocido por un polvo...

Cubano: (Con su mano en mi brazo, tratando de calmarme) No, yo te doy mil dólares si tú vienes a mi cuarto

Ahhhhhh (A veces creo que Mr. Freud tiene razón cuando dice que escucho con un alto grado de subjetividad)

Lola: No. Tampoco soy esa clase de chica. No perdamos el tiempo, me voy.

(Me quería ir volando a contárselo a mis amigas. Que alguien me quiera pagar mil dólares por hacerlo, cuando vengo de plantón en plantón, me subió la autoestima por las nubes. Por primera vez me confunden con un gato en mi vida, y a alguien se lo tenía que contar, si no cuál es la gracia)

Cubano: Pero tu chica piénsatelo bien. Que mil dólares es mucho dinero en este país, ya no viven en la burbuja de un peso un dólar...

(Pronunciaste las palabras mágicas gil... Si supieras como extraño las burbujas... sobre todo esa...)

Lola: (Con odio, pero sin perder la compostura) Sí, es verdad, el país está devaluado, regalado y barato. Pero yo no. Mala suerte.

(Venir a tratarme de devaluada justo ahora, cuando todo empezaba a sonar tan bien... hay que ser boludo)

Cubano: Ok, ok. Discúlpame. Empecemos de nuevo. Si te parece bien, esta noche podemos ir a comer a Palermo Hollywood.

Lola: Ok. Pero antes necesito ir a cambiarme de ropa a casa, no puedo ir así.

Me pidió el número del móvil, para arreglar donde encontrarnos y se lo di.

Desaparecí, y me estuvo llamando toda la noche. No contesté ninguno de sus mensajes. Pagaron justos por pagadores... o algo así.

Siempre al borde...

Nos fuimos a comer con Cautiva, que se vino a Buenos Aires por unas horas. Porque desde que se fue a vivir al campo no se banca mucho la ciudad. Salimos solas porque su novio tenía cosas que hacer, así que aprovechamos para ponernos al día, aunque ahora que el ADSL llegó al campo, tenemos nuestras charlitas mañaneras o hacia caer la tarde.

Nos metimos en un lugar muy moderno de Catalinas. Y como todos los sábados Buenos Aires estaba colmada de hombres feos. No sabemos por qué extraña razón antropológica. Pero es así. Igual no fue decepcionante. Ella ya tiene novio, y yo no tengo expectativas, lo sábados, claro.

Pero para mi sorpresa, en la mesa de atrás de ella había un tipo solo, muy buen mozo que no dejó de mirarme toda la noche. Le avisé a Cautiva y comentamos que seguro se trataba de un turista, porque ningún argentino sale a comer solo un sábado a la noche. Menos si es lindo. Y porque por la zona, hay varios hoteles. Y porque la ciudad está llena de gente del exterior.

Cautiva que no sabe lo que es el pudor me dice: nena hacé algo. ¿Qué querés que haga? No sé Lola, pero hagamos algo.

Cuando ya estábamos por irnos, la arrancada lo llama al mozo y le pregunta si el tipo era extranjero, le dice que sí, de España. Y me dice ya sé, anotale tu nombre en una servilleta con el número de tu movil. El de tu casa no, porque puede averiguar tu dirección y no sabemos si se trata de un asesino serial. (Impudorosa pero precavida) Yo jugada le hice caso, me daba un poco de vergüencita, pero total, lo máximo que puede pasar es que no lo vuelva a ver en mi vida. Luego ella lo llamó al mozo y le dijo que por favor le diera esta nota al pibe de parte mía. Partimos.

¿Ahora que hago? ¿Sigo esperando pasivamente que me llame? ¿O me voy hasta el restaurante y le pregunto al mozo si no se olvidó de darle el papelito?

Hay algo que en verdad me preocupa

¿Se me nota el cigarrillo en la boca? ¿En la foto, pregunto?

Con días así, a una le deberían pagar por ahorcar a su analista o darle un premio por pegarle

Con esto del verano, o no sé porque a Mr. Freud se le ocurrió que nos viéramos dos veces por semana sí y la otra descanso. Mi destino cada 15 días podría decirse que es sobredosis de Freud, en fin.

Eso no es lo peor. Lo peor fue que el tipo en vez de hablar del Gallego, que era lo que yo pretendía, me salió con un jueves siete. Es decir, hace como dos semanas fue el cumple de mi hermana, y ella hizo una reunión con sus amigas íntimas y me invitó.

Nos tomamos todo, nos hablamos todo, nos fumamos todo y nos acostamos a las mil y quinientas. Al día siguiente madrugué para ir a trabajar y a la tarde: Mr. Freud.

Cuando llegué, (con toda la sinceridad que me había encargado de ocultarle a mi jefe) le digo que estoy cansada, con resaca me duele la cabeza, porque la noche anterior... lo que ya saben.

Al finalizar la sesión el pibe me da una clase de cortezas cerebrales y consumo de alcohol más triste que un programa de Discovery Health. De que me si había colocado con alcohol, es decir si me sentía mal era porque las cortezas cerebrales se afinan con el consumo reiterado, y bla, bla, bla.

Yo obviamente, me sentí para el orto y expresé mis sentimientos: pero que cagada, ¡entonces tengo la corteza cerebral hecha concha!. No me dice él yo no dije eso... Que sí, que no. (Lo dejo a vuestra libre interpretación)

Como si eso no hubiese sido suficiente, hoy el tipo, en vez de seguir con el tema del Gallego, hacia la mitad de la sesión me dice, bueno entonces decime como te fue con el alcohol...

- Lola: (irónica), y acá me ves borracha, perdida, hecha mierda, bah...

- Mr. Freud: Por qué siempre respondes con ese nivel de exageración e ironía. Creo que tendríamos que ver tus extremismos, porque pasas del control al descontrol, de la moralista a la desprejuiciada...

- Lola: porque soy libriana y los librianos vamos de un extremo al otro. No somos equilibrados, como suele pensarse, sino que buscamos el equilibrio

- Mr. Freud: No te parece mejor que veamos el tema de los excesos

- Lola: Para qué, ya el otro día me dijiste que si me había sentido mal era porque tenía la corteza cerebral hecha concha, perdón finita ¿qué querés que haga? Un velorio simbólico al resto de mi corteza cerebral que ya fue, o que vaya a un médico científico para comprobarlo, ¿para qué?... si total, no tiene cura.... lo que murió, murió.

- Mr. Freud: Yo nunca dije que tu corteza estuviera hecha concha

- Lola: Ok, finita

- Mr.Freud: Tampoco

- Lola: ufffff.... Sabes lo que me embola de vos, que no confíes en mí. Esto es como cuando hace tres años atrás pusiste en duda mi sexualidad, porque el Ente me dijo que una de sus fantasías era involucrar a otra mujer y yo lo pensé y le dije, que no, que no tenía ganas de andar chupando ni tetas ni conchas porque me daba asquito, y vos me dijiste que si lo había pensado entonces tendríamos que hablar de qué pasaba con mi homosexualidad... o cuando le dedicamos tres meses de interpretación a ¿por qué se fue Víctor?, cuando, el pibe me importaba menos, que el precio de la cebolla... Y encima, discutiendo todo esto me siento una loca que le está diciendo a su analista que no está loca...

- Mr.Freud: (Con cara de mmmmfreud) Yo no creo que estés loca, ni me preocupa tu homosexualidad, no creo que seas una alcohólica, ni dije en ningún momento que tu corteza cerebral estuviera hecha concha... Yo creo que estás enojada.

Costó, pero al fin acertó.